El eritema nodoso (EN) es una forma de paniculitis, una condición inflamatoria que afecta la grasa subcutánea. Se caracteriza por la aparición súbita de nódulos dolorosos y elevados ubicados principalmente en las espinillas (canillas), aunque también puede involucrar otras áreas como los muslos, codos y antebrazos. La condición a menudo se asocia con una sensación general de malestar, similar a síntomas gripales. El EN típicamente ocurre en adultos jóvenes, con una mayor prevalencia en mujeres comparado con hombres. Las lesiones del eritema nodoso pueden variar en tamaño y evolucionar a través de varios cambios de color, haciéndolas tanto clínicamente distintivas como diagnósticamente desafiantes.

 

Epidemiología y Demografía

El eritrasma se observa frecuentemente en individuos que viven en climas tropicales y subtropicales, donde la alta humedad exacerba las condiciones para la proliferación bacteriana. La infección afecta principalmente áreas con pliegues cutáneos que retienen humedad, como la ingle, axilas, pliegue interglúteo, región inframamaria y área periumbilical. Se observa más comúnmente en adultos, con mayor incidencia en individuos obesos, con diabetes tipo 2 o que poseen inmunodeficiencias. Aunque es menos común en niños, la condición puede ocurrir en aquellos con desafíos higiénicos o sudoración aumentada.

 

Fisiopatología y Etiología

El eritema nodoso se caracteriza por inflamación de la grasa subcutánea (paniculitis), llevando a la formación de nódulos dolorosos. La patogénesis exacta del EN no se comprende completamente, pero se piensa que está mediada por una reacción de hipersensibilidad de tipo retardado, en la cual las células inmunes (incluyendo linfocitos T) se infiltran en el tejido subcutáneo en respuesta a varios desencadenantes.

Las causas del eritema nodoso son diversas, y la condición puede ser desencadenada por una gama de factores infecciosos, relacionados con medicamentos y autoinmunes. Algunas de las causas más comunes incluyen:

    • Infecciones:
      • Bacterianas: La bacteria más frecuentemente implicada es el Streptococcus del grupo A, particularmente después de una infección de garganta o escarlatina. La tuberculosis, lepra y coccidioidomicosis (“fiebre del valle”) también son reconocidas como causas en áreas endémicas.
      • Virales: La hepatitis B y C y el citomegalovirus han sido asociados con eritema nodoso, aunque estos son desencadenantes menos comunes.
  • Medicamentos:
    • Las sulfonamidas, anticonceptivos orales y antibióticos son los desencadenantes farmacológicos mejor documentados. Los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) también han sido implicados, aunque esta asociación es menos pronunciada.
  • Condiciones sistémicas:
      • Los trastornos autoinmunes, como la enfermedad inflamatoria intestinal, particularmente la enfermedad de Crohn, artritis reumatoide y sarcoidosis, han sido vinculados al EN.
      • El embarazo también puede predisponer a las mujeres a desarrollar eritema nodoso, potencialmente debido a cambios hormonales e inmunológicos.
  • Otras causas:
    • Las malignidades (particularmente linfomas) y el embarazo han sido sugeridas como desencadenantes menos comunes.
    • Idiopático – la causa puede no ser conocida.

 

Presentación Clínica

La presentación clínica del eritema nodoso se caracteriza por nódulos dolorosos, elevados, rojos o purpúreos que típicamente se localizan en las espinillas pero también pueden aparecer en los antebrazos, muslos y codos. Las lesiones a menudo comienzan como rojas brillantes y gradualmente se vuelven púrpuras antes de eventualmente amarillear y resolverse. El tamaño de los nódulos puede variar de 1–5 cm, y usualmente son sensibles al tacto, haciéndolos incómodos, especialmente con presión. Mientras las lesiones sanan, la hiperpigmentación residual puede persistir por semanas a meses.

Además de las lesiones cutáneas características, los pacientes pueden experimentar síntomas similares a la gripe, incluyendo fiebre, malestar y dolor articular. La condición es generalmente autolimitada, con lesiones que típicamente se resuelven dentro de 4–6 semanas, aunque la recurrencia es posible, especialmente si el desencadenante subyacente no se aborda.

 

Diagnóstico

El diagnóstico del eritema nodoso es principalmente clínico, basado en la apariencia y localización de los nódulos característicos. Sin embargo, porque el EN comparte similitudes con otras condiciones, es importante diferenciarlo de otros diagnósticos potenciales, tales como:

  • Picaduras de insectos
  • Pancreatitis
  • Flebitis
  • Otras formas de paniculitis

En algunos casos, pruebas diagnósticas adicionales son necesarias para determinar la causa subyacente. Estas pueden incluir:

  • Biopsia de piel: Una biopsia puede ser realizada para confirmar el diagnóstico y descartar otras condiciones. La histopatología típicamente revela inflamación de la grasa subcutánea con un patrón característico de paniculitis septal y presencia de neutrófilos.
  • Exámenes de sangre: Niveles elevados de velocidad de sedimentación globular y proteína C reactiva pueden verse en inflamación activa. Pruebas específicas para agentes infecciosos (ej., cultivo de garganta estreptocócico, tamizaje de tuberculosis) y marcadores autoinmunes pueden estar indicados basados en sospecha clínica.
  • Radiografía de tórax: Una radiografía de tórax puede ser realizada para descartar tuberculosis pulmonar u otras infecciones.

 

Manejo y Tratamiento

El tratamiento del eritema nodoso se enfoca en abordar la causa subyacente y aliviar los síntomas con medicamentos orales y cuidado de apoyo. En casos donde la causa es identificada, la remoción o tratamiento del desencadenante es la estrategia de manejo más efectiva. Hay algunos medicamentos orales para comenzar cuando están indicados en el contexto agudo.

  • Manejo de Causas Subyacentes:
      • Si el eritema nodoso es desencadenado por una infección, se administran antibióticos o antivirales apropiados. En casos de trastornos autoinmunes, el tratamiento de la enfermedad subyacente puede llevar a la resolución de las lesiones de EN.
      • En el caso de eritema nodoso inducido por medicamentos, la discontinuación del medicamento ofensor es esencial. Si medicamentos como anticonceptivos orales o sulfonamidas están implicados, opciones alternativas deben ser consideradas.
  • Cuidado de Apoyo:
      • Reposo en cama, elevación de las piernas y medias de compresión son a menudo recomendadas para reducir la hinchazón e incomodidad, particularmente en la fase aguda de la condición en pacientes con afectación de extremidades inferiores. Este es el tratamiento más apropiado para pacientes embarazadas ya que los medicamentos orales no son seguros para uso en el embarazo.
  • AINEs (Antiinflamatorios No Esteroideos):
      • Tomar AINEs continuos (ej., ibuprofeno, naproxeno) es el tratamiento oral de primera línea para reducir el dolor e inflamación. Estos medicamentos ayudan a aliviar síntomas y reducir la hinchazón de los nódulos. Esta no es una opción segura para pacientes embarazadas.
  • Colchicina:
      • La colchicina es otro medicamento antiinflamatorio que puede ser considerado.
  • Yoduro de Potasio:
    • El yoduro de potasio oral es otra opción de tratamiento que ha mostrado eficacia en reducir la inflamación asociada con el eritema nodoso. Se asocia con un sabor desagradable y potenciales efectos secundarios gastrointestinales.
  • Corticosteroides:
    • Los corticosteroides orales (ej., prednisona) pueden ser considerados para casos severos o aquellos con síntomas persistentes. Las inyecciones de esteroides en las lesiones también pueden ser usadas para nódulos particularmente grandes o dolorosos.

 

Pronóstico

El pronóstico para el eritema nodoso es generalmente favorable, ya que la mayoría de los casos se resuelven dentro de 4 a 6 semanas con cuidado de apoyo. Sin embargo, la condición puede recurrir, particularmente en casos donde la causa subyacente no es identificada o tratada efectivamente. Los pacientes que experimentan recurrencias frecuentes pueden beneficiarse del tratamiento profiláctico o manejo más cercano de condiciones subyacentes.

 

Conclusión

El eritema nodoso es una condición inflamatoria dolorosa pero a menudo autolimitada que puede ser desencadenada por varios factores, incluyendo infecciones, medicamentos y enfermedades sistémicas. El diagnóstico es principalmente clínico, con biopsia de piel y pruebas de laboratorio ayudando en determinar la causa subyacente. El tratamiento típicamente se enfoca en el alivio de síntomas, remoción del desencadenante y abordar cualquier condición subyacente. Los AINEs continuos pueden ayudar a algunos pacientes agudamente. La identificación temprana y manejo pueden llevar a un resultado favorable, pero los casos recurrentes pueden requerir estrategias de manejo a largo plazo.

 

Referencias

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