Los nevus epidérmicos son lesiones cutáneas benignas que típicamente se presentan en la infancia o la niñez temprana, aunque también pueden aparecer más tarde en la vida. Estos nevus se caracterizan por hiperplasia epidérmica localizada, lo que resulta en crecimientos cutáneos visibles. Aunque generalmente no son cancerosos, los nevus epidérmicos pueden ocasionalmente llevar a complicaciones, incluyendo transformaciones malignas y asociaciones sistémicas.

 

Características del Nevus Epidérmico
Los nevus epidérmicos comúnmente se presentan como crecimientos solitarios o múltiples, oblongos o lineales que pueden variar en color desde el tono de la piel hasta marrón o gris. La textura superficial del nevus puede variar, con algunos presentando una apariencia similar a una verruga o aterciopelada, y típicamente tienen bordes nítidos. El tamaño de la lesión tiende a permanecer estable para aquellos presentes al nacer, pero aquellos que emergen más tarde en la infancia o la edad adulta pueden crecer en proporción al niño hasta la pubertad. Los sitios comunes para los nevus epidérmicos incluyen el tronco, las extremidades y el cuello, aunque estas lesiones pueden aparecer en virtualmente cualquier parte del cuerpo.

Los nevus epidérmicos ocurren en aproximadamente 1 de cada 1,000 nacidos vivos, con una prevalencia que parece ser igual entre sexos. La mayoría de los casos de nevus epidérmicos son esporádicos; sin embargo, se han documentado ocurrencias familiares, sugiriendo una predisposición genética en algunos casos. Estos nevus son generalmente inofensivos, aunque se han notado instancias raras de transformación maligna, principalmente en individuos de mediana edad o ancianos.

 

Transformación Maligna y Asociaciones Sistémicas
Aunque la mayoría de los nevus epidérmicos son benignos, existe un riesgo, aunque pequeño, de transformación maligna en carcinomas de células basales o escamosas. Estas transformaciones típicamente ocurren en individuos que han tenido el nevus durante varias décadas, usualmente presentándose en la mediana edad o mayor.

Adicionalmente, la presencia de nevus epidérmicos múltiples o extensos puede a veces estar asociada con anormalidades sistémicas que afectan otros sistemas de órganos, incluyendo los huesos, ojos y cerebro. Esta constelación de síntomas se asocian al  síndrome de nevus epidérmico. El síndrome de nevus epidérmico puede estar vinculado a condiciones como neurofibromatosis, síndrome de nevus de células basales, y varias anormalidades esqueléticas. Los infantes y niños con nevus epidérmicos extensos o múltiples deben someterse a una evaluación exhaustiva para el potencial compromiso sistémico, incluyendo evaluaciones del desarrollo y estudios de imagen.

 

Diagnóstico
El diagnóstico del nevus epidérmico es principalmente clínico, basado en la apariencia característica de la lesión. Sin embargo, cuando están presentes lesiones múltiples o extensas, o si hay preocupaciones sobre el compromiso sistémico, pueden requerirse investigaciones adicionales. Esto puede incluir pruebas genéticas, imagen de órganos internos, y evaluaciones oftalmológicas o neurológicas para descartar asociaciones con el síndrome de nevus epidérmico u otras condiciones sistémicas.

 

Opciones de Tratamiento
Aunque la mayoría de los nevus epidérmicos no requieren tratamiento, el manejo es necesario cuando las lesiones son sintomáticas, cosméticamente preocupantes, o asociadas con complicaciones. Las opciones de tratamiento disponibles incluyen escisión quirúrgica, ablación láser, terapias tópicas y terapias orales.

  • Escisión Quirúrgica: La escisión quirúrgica es a menudo el tratamiento más definitivo para nevus epidérmicos localizados, especialmente cuando las lesiones están causando molestias o son de significativa preocupación cosmética. Sin embargo, la escisión está asociada con el riesgo de cicatrización, y existe la posibilidad de recurrencia si las estructuras quísticas del nevus no son completamente removidas.
  • Ablación Láser: El tratamiento láser, particularmente los láseres fraccionados de CO2 o de colorante pulsado, puede ser efectivo en reducir el grosor del nevus epidérmico y mejorar la apariencia cosmética. Sin embargo, como la escisión quirúrgica, los tratamientos láser pueden llevar a cicatrización, y pueden requerirse múltiples sesiones.
  • Terapias Tópicas: Los tratamientos tópicos como retinoides, corticosteroides, o agentes queratolíticos pueden usarse para reducir el grosor y la visibilidad del nevus epidérmico. Estas terapias generalmente no llevan a la resolución completa de la lesión pero pueden ayudar a manejar áreas engrosadas o hiperqueratósicas.
  • Terapias Orales: En algunos casos, las terapias orales como los retinoides sistémicos (ej., isotretinoína) han sido exploradas para reducir el tamaño y grosor de los nevus epidérmicos. Estos medicamentos pueden ser efectivos en adelgazar la epidermis suprayacente, aunque típicamente no resultan en la resolución completa de la lesión.


Pronóstico y Seguimiento
El pronóstico para individuos con nevus epidérmicos es generalmente favorable, ya que las lesiones son más a menudo benignas y autolimitadas. Sin embargo, en el caso de nevus extensos o múltiples, el seguimiento cercano es importante para monitorear complicaciones potenciales, como transformación maligna o el desarrollo de anormalidades sistémicas asociadas. Los niños con nevus epidérmicos extensos deben ser monitoreados para el desarrollo de hitos del desarrollo y someterse a evaluaciones regulares para condiciones asociadas.

 

Conclusión
Los nevus epidérmicos son lesiones cutáneas benignas que típicamente aparecen en la infancia, con una textura característica similar a verruga o aterciopelada y color que varía desde el tono de la piel hasta marrón o gris. Aunque la mayoría de los casos no son complicados, algunos pueden estar asociados con anormalidades sistémicas o, raramente, transformación maligna. Las opciones de tratamiento incluyen escisión quirúrgica, ablación láser, y varias terapias tópicas y orales, con el objetivo de manejar síntomas y mejorar la apariencia. Dada la potencial para asociaciones sistémicas, la evaluación exhaustiva y el seguimiento son cruciales, especialmente en casos que involucran lesiones extensas o múltiples.

 

Referencias

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