El eczema herpético (EH), también conocido como erupción variceliforme de Kaposi, es una infección viral de la piel causada principalmente por el virus del herpes simple. La condición se caracteriza por la aparición súbita de lesiones dolorosas con ampollas y se observa más comúnmente en individuos con dermatitis atópica (DA). El EH es una complicación grave de la DA y puede llevar a una infección generalizada si no se trata oportunamente. Aunque la condición es típicamente leve y autolimitada en individuos sanos, puede ser potencialmente mortal en aquellos con sistemas inmunitarios comprometidos.

 

Fisiopatología

El eczema herpético ocurre cuando el virus del herpes simple (VHS), principalmente el VHS tipo 1 (VHS-1), infecta áreas de la piel afectadas por dermatitis atópica. La DA es una condición inflamatoria crónica de la piel caracterizada por una barrera cutánea comprometida, que resulta de mutaciones en el gen de la filagrina. La filagrina juega un papel crucial en mantener la barrera de humedad de la piel y proteger contra agresiones ambientales, incluyendo infecciones virales. En individuos con DA, la barrera cutánea está debilitada, haciéndolos más susceptibles a infecciones como el VHS-1. Aunque el VHS-1 es la causa predominante del EH, el virus que causa el herpes genital (VHS-2) también puede ocasionalmente llevar al EH.

 

Presentación Clínica

El eczema herpético típicamente se presenta con lesiones de aparición súbita, pruriginosas y dolorosas que están llenas de líquido claro o pus. Las vesículas (ampollas) a menudo se rompen, llevando a erosiones o ulceraciones, que eventualmente forman costras. Estas lesiones se encuentran más comúnmente en áreas con dermatitis atópica activa pero pueden aparecer ocasionalmente en piel no afectada. En niños, la cara y el cuello son sitios comunes para el desarrollo de lesiones, dado la distribución típica de la DA en este grupo de edad. Además de las lesiones cutáneas, los pacientes pueden experimentar fiebre, linfadenopatía regional (ganglios linfáticos agrandados) e hinchazón localizada. Infecciones bacterianas secundarias, particularmente con Staphylococcus aureus, o coinfecciones virales como el molusco contagioso, pueden ocurrir, complicando el curso clínico del EH.

 

Factores de Riesgo

Varios factores aumentan el riesgo de desarrollar EH. El factor de riesgo más significativo es la dermatitis atópica, particularmente en aquellos con eczema mal controlado. Otros factores de riesgo incluyen la exposición a jacuzzis, que puede aumentar la probabilidad de infección viral, y el uso de tratamientos tópicos inmunomoduladores, como tacrolimus y pimecrolimus, que suprimen las respuestas inmunitarias locales. Condiciones adicionales que predisponen a individuos a  EH,  incluyen la enfermedad de Darier, la enfermedad de Hailey-Hailey, linfoma cutáneo de células T, dermatitis seborreica severa, sarna, síndrome de Wiskott-Aldrich, dermatitis alérgica de contacto y quemaduras. En casos raros, el EH ha sido observado en pacientes con psoriasis bajo terapia inmunosupresora.

 

Diagnóstico

El diagnóstico del eczema herpético es principalmente clínico, basado en la apariencia característica de las lesiones y la historia médica del paciente. Sin embargo, el diagnóstico definitivo requiere confirmación de la infección por VHS. La confirmación de la presencia del virus incluye dos métodos. Un método es el cultivo viral, que involucra obtener una muestra con hisopo de la lesión e incubarla para aislar el virus. La prueba de reacción en cadena de la polimerasa es un método diagnóstico alternativo, ofreciendo la ventaja de detectar ADN del VHS directamente de las lesiones cutáneas, lo cual puede producir resultados más rápidamente que el cultivo viral. Es importante notar que la presencia de cultivos bacterianos de la misma lesión no descarta una infección viral, ya que las coinfecciones con bacterias y virus pueden ocurrir simultáneamente.

En casos donde las lesiones están cerca de los ojos, se recomienda una evaluación oftalmológica. El virus del herpes simple puede causar queratitis por herpes simple, una condición que puede llevar a cicatrización de la córnea y, si no se trata, pérdida potencial de la visión.

 

Tratamiento

El tratamiento del EH típicamente involucra terapia antiviral, que es esencial para prevenir que el virus se disemine a otras partes del cuerpo. La elección del agente antiviral depende de la severidad de la infección. En casos leves, medicamentos antivirales orales, como aciclovir o valaciclovir, son comúnmente prescritos. Estos medicamentos son efectivos en reducir la replicación viral y aliviar los síntomas. En casos más severos, particularmente en individuos inmunocomprometidos, el aciclovir intravenoso puede ser requerido para lograr concentraciones más altas del medicamento y supresión viral más rápida. El inicio temprano de la terapia antiviral es crucial para prevenir el desarrollo de infección sistémica o complicaciones, como sepsis o infección herpética diseminada. El paciente también será aislado hasta que las lesiones estén con costras.

Además del tratamiento antiviral, el cuidado de soporte incluye manejar los síntomas asociados, como dolor y prurito. Los analgésicos pueden ser utilizados para aliviar el dolor, mientras que los antihistamínicos pueden ayudar a controlar la picazón. Para prevenir infecciones bacterianas secundarias, el cuidado apropiado de heridas y el uso de antibióticos tópicos o sistémicos pueden ser necesarios si hay evidencia de sobreinfección bacteriana.

 

Complicaciones y Pronóstico

El EH es típicamente leve y autolimitado en individuos con función inmunitaria normal. Sin embargo, en pacientes inmunocomprometidos, como aquellos con VIH, leucemia, o aquellos en terapias inmunosupresoras, el virus puede diseminarse sistémicamente, potencialmente causando complicaciones que amenazan la vida. Si no se trata, el EH puede llevar a sepsis, falla orgánica e incluso muerte. Además, infecciones bacterianas secundarias, como aquellas causadas por Staphylococcus aureus, pueden complicar la condición y aumentar el riesgo de diseminación sistémica.

Incluso en individuos sanos, episodios recurrentes de EH pueden ocurrir a lo largo de la vida. La condición puede presentarse con solo unas pocas vesículas en un área localizada, lo cual a menudo no se diagnostica. La intervención temprana con terapia antiviral puede prevenir complicaciones y reducir la severidad de los brotes.

 

Conclusión

El eczema herpético es una complicación severa y potencialmente mortal de la dermatitis atópica que requiere atención médica inmediata. El diagnóstico oportuno y el tratamiento con medicamentos antivirales son esenciales para prevenir la diseminación del virus y reducir el riesgo de complicaciones severas. Mientras que la mayoría de los casos son leves y autolimitados, individuos con sistemas inmunitarios debilitados están en un riesgo mucho mayor de consecuencias serias, incluyendo infección sistémica y muerte. Al reconocer los factores de riesgo y síntomas de manera temprana, un tratamiento médico impedirá avances en la enfermedad minimizando el impacto de la misma.

 

Referencias

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