Los angiomas son tumores vasculares benignos compuestos por conglomerados anormales de vasos sanguíneos. Estos crecimientos suelen ser no cancerosos y pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, aunque son más comunes en la piel. Mientras que la mayoría de los angiomas son asintomáticos y no requieren intervención médica, ciertos tipos pueden causar preocupaciones cosméticas o indicar problemas de salud subyacentes.

 

Clasificación de los angiomas

Los angiomas se pueden clasificar en varios tipos según su apariencia y presentación clínica. Los dos tipos más comunes son los angiomas cereza y los angiomas en araña.

  • Angiomas cereza, también conocidos como angiomas seniles o lunares rojos, son pequeños crecimientos de color rojo brillante o púrpura que suelen aparecer en el tronco, los brazos y los hombros. Estos angiomas se asocian más comúnmente con el envejecimiento, con una mayor prevalencia en individuos mayores de 30 años. Los angiomas cereza consisten en vasos sanguíneos dilatados y suelen ser asintomáticos, aunque pueden sangrar ocasionalmente cuando se traumatizan. La causa exacta de los angiomas cereza se desconoce, pero generalmente se consideran una parte normal del proceso de envejecimiento y no tienen implicaciones clínicas significativas, a menos que sangren o se vuelvan antiestéticos.
  • Angiomas en araña, o nevos aracniformes, se caracterizan por una mancha roja central con vasos sanguíneos radiantes que asemejan una telaraña. Estos angiomas se observan con frecuencia en niños, mujeres embarazadas e individuos con enfermedades hepáticas. Durante el embarazo, los angiomas en araña pueden ser resultado de cambios hormonales, mientras que en la infancia suelen ser benignos y transitorios. En adultos, especialmente cuando están presentes en grandes cantidades, los angiomas en araña pueden indicar disfunción hepática, como la cirrosis. Los mecanismos subyacentes de los angiomas en araña en la enfermedad hepática están vinculados a cambios en los niveles hormonales y las respuestas vasculares, aunque la fisiopatología precisa sigue siendo poco comprendida.

 

Implicaciones clínicas

La mayoría de los angiomas, incluidos los angiomas cereza y los angiomas en araña, son benignos y no requieren tratamiento médico. Por lo general, son asintomáticos y no representan riesgos significativos para la salud. Sin embargo, los angiomas grandes o numerosos pueden requerir una mayor investigación. Los angiomas en araña, en particular, pueden servir como un indicador clínico de daño hepático, especialmente cuando están presentes en grupos. Por lo tanto, los profesionales de la salud pueden recomendar pruebas de función hepática o evaluaciones diagnósticas adicionales en pacientes con numerosos angiomas en araña, especialmente si se presentan otros síntomas de enfermedad hepática.

Aunque los angiomas generalmente no son perjudiciales, su presencia puede ser una fuente de preocupación estética, especialmente si los crecimientos son prominentes o se encuentran en áreas visibles. En tales casos, los pacientes pueden buscar tratamiento por razones estéticas o para aliviar las molestias por sangrados recurrentes.

 

Opciones de tratamiento

Los angiomas generalmente no requieren tratamiento, a menos que causen síntomas, como sangrado, molestias o preocupaciones estéticas. Existen varios métodos disponibles para la eliminación o reducción de los angiomas, y la elección del tratamiento depende de factores como el tamaño, la ubicación y el número de angiomas, así como las preferencias del paciente.

  • Electrodesecación consiste en el uso de una aguja eléctrica para cauterizar y destruir los vasos sanguíneos dentro del angioma. Este procedimiento es efectivo para angiomas de tamaño pequeño a mediano y proporciona un buen resultado estético. Si bien las molestias durante el procedimiento son mínimas, el tratamiento puede dejar una ligera cicatriz, especialmente si el angioma es grande.
  • Crioterapia (nitrógeno líquido) implica la aplicación de frío extremo sobre el angioma, lo que hace que los vasos sanguíneos se contraigan y la lesión se caiga. Este método se utiliza con frecuencia para angiomas superficiales y proporciona resultados rápidos con mínimas molestias. Sin embargo, existe el riesgo de hipopigmentación o cicatrización, particularmente en personas de piel más oscura.
  • Terapia con láser utiliza un haz concentrado de luz para dirigir y destruir los vasos sanguíneos dentro del angioma. Los láseres más comúnmente utilizados para este tratamiento son los láseres de colorante pulsado o los dispositivos de luz pulsada intensa (IPL), que son efectivos para atacar los vasos sanguíneos sin dañar la piel circundante. El tratamiento con láser se considera uno de los métodos más efectivos para tratar los angiomas cereza y en araña, ofreciendo resultados precisos con cicatrices mínimas. Pueden ser necesarias varias sesiones para los angiomas más grandes o más persistentes.

 

Recurrencia de los angiomas

Aunque estas opciones de tratamiento son efectivas para eliminar los angiomas, existe la posibilidad de recurrencia. Los angiomas, especialmente los angiomas cereza, pueden reaparecer con el tiempo, lo que requiere un tratamiento adicional. Es importante que los pacientes hagan un seguimiento con su proveedor de atención médica si notan nuevas lesiones o recurrencias.

 

Conclusión

Los angiomas, incluidos los angiomas cereza y los angiomas en araña, son lesiones vasculares benignas comunes que pueden aparecer en la piel por diversas razones. Aunque la mayoría de los angiomas no representan riesgos significativos para la salud, pueden causar preocupaciones estéticas o servir como un indicador de afecciones subyacentes, como enfermedades hepáticas. Las opciones de tratamiento, que incluyen electrodessicación, crioterapia y terapia con láser, son efectivas y generalmente bien toleradas, ofreciendo buenos resultados estéticos. Los pacientes preocupados por la apariencia de los angiomas o aquellos que experimentan síntomas deben consultar a un profesional de la salud para discutir las opciones de tratamiento más apropiadas.

 

Referencias

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