La dermatitis cercarial, comúnmente conocida como picazón del nadador, es una condición transitoria caracterizada por una erupción pruriginosa (que causa picazón) que ocurre después de la exposición al agua contaminada. La condición resulta de la reacción de la piel a las cercarias, la forma larval de parásitos trematodos, que penetran por error la piel humana mientras buscan sus huéspedes naturales, típicamente aves acuáticas. La picazón del nadador es un fenómeno común a nivel mundial, particularmente en aguas dulces, y afecta a individuos que nadan o se bañan en agua donde estos parásitos están presentes.

 

Etiología y Fisiopatología
La picazón del nadador es causada por larvas de Cercaria, la forma de natación libre de ciertos parásitos trematodos. El ciclo de vida de estos parásitos involucra un proceso de cambio de huésped en el cual los caracoles acuáticos sirven como el primer huésped intermedio. Las cercarias son entonces liberadas al agua y buscan un huésped final adecuado, como aves acuáticas migratorias (p. ej., patos, gansos) o ciertos mamíferos. En casos raros, las larvas penetran por error la piel humana, causando la dermatitis. Al penetrar, las cercarias mueren, desencadenando una respuesta inflamatoria en la piel. Esta reacción inmune lleva a la picazón característica y la erupción.

La condición no se limita al agua dulce; también puede ocurrir en ambientes marinos. En regiones costeras, la picazón marina del nadador puede resultar del contacto con las formas larvales de organismos marinos como medusas (p. ej., Linuche unguiculata, Fragata Portuguesa) o anémonas marinas, que tienen nematocistos (células urticantes) que causan síntomas similares.

 

Distribución Geográfica
La picazón del nadador es una condición distribuida globalmente que ha sido reportada en numerosos países. Es particularmente prevalente en regiones templadas, donde las condiciones para el ciclo de vida de los parásitos trematodos son óptimas. En muchas áreas, es reportada más frecuentemente en los medios que en la literatura científica, con casos que a menudo ocurren en lagos, estanques y aguas costeras durante las temporadas pico de natación. La condición es particularmente común en regiones con poblaciones significativas de aves acuáticas migratorias, ya que estas aves sirven como el huésped primario para el parásito.

 

Síntomas y Duración
La picazón del nadador típicamente se manifiesta como una erupción irregular, roja, de puntos pequeños en áreas de la piel que han sido expuestas al agua infestada. La erupción puede estar acompañada de picazón intensa y puede durar desde unas pocas horas hasta varios días. La picazón típicamente comienza dentro de las horas posteriores a la exposición y puede persistir hasta por 7 días. La erupción misma puede cambiar en apariencia, desde pequeños bultos rojos hasta ronchas más pronunciadas a medida que el sistema inmune reacciona a los parásitos. En casos severos, cuando una área más grande del cuerpo está afectada, la molestia puede ser más intensa, pero la condición permanece autolimitada.

Es importante diferenciar la picazón del nadador de otras causas de picazón, incluyendo infecciones bacterianas (p. ej., impétigo), hiedra venenosa, varicela o herpes, ya que estas condiciones pueden presentarse con síntomas similares pero requieren tratamientos diferentes.

 

Diagnóstico
El diagnóstico de la picazón del nadador es principalmente clínico, basado en el historial del paciente de exposición a agua potencialmente contaminada y la erupción característica. Las pruebas diagnósticas específicas, como biopsias de piel, generalmente no son útiles, ya que no proporcionan información definitiva sobre el organismo causante. Las pruebas sanguíneas para infección cercarial tampoco están disponibles rutinariamente. La confirmación de la picazón del nadador a menudo depende de la identificación de otros casos en la misma área, ya que pueden ocurrir brotes en regiones donde las aves acuáticas están infectadas con parásitos trematodos.

 

Tratamiento
En la mayoría de los casos, la picazón del nadador es leve y se resuelve sin intervención médica. Para alivio sintomático, los antihistamínicos de venta libre (p. ej., difenhidramina) o corticosteroides tópicos pueden usarse para reducir la picazón y la inflamación. Las lociones refrescantes como la calamina o la crema de hidrocortisona también pueden ayudar a aliviar los síntomas.

En casos severos, o si los síntomas persisten más allá de unos pocos días, puede ser necesario consultar a un proveedor de atención médica, particularmente si hay riesgo de infección bacteriana secundaria debido al rascado. Los tratamientos con receta pueden incluir corticosteroides más fuertes u otros medicamentos antiinflamatorios para controlar los síntomas. En casos raros, si ocurren infecciones secundarias de la piel, pueden ser necesarios antibióticos orales.

 

Prevención
Prevenir la picazón del nadador involucra minimizar la exposición a agua contaminada, particularmente en regiones donde los brotes son comunes. Aunque es difícil eliminar completamente el riesgo, varias medidas pueden ayudar a reducir la probabilidad de encontrar las larvas parasitarias:

  • Evitar Nadar en Áreas de Alto Riesgo: Los nadadores deben evitar áreas conocidas por estar infestadas con caracoles acuáticos o frecuentadas por aves acuáticas, particularmente en el verano cuando las temperaturas del agua son óptimas para la reproducción de caracoles y la migración de aves.
  • Manejo Ambiental: En algunos casos, pueden usarse molusquicidas químicos para reducir las poblaciones de caracoles que sirven como huésped intermedio del parásito. Sin embargo, estos químicos pueden tener impactos ambientales negativos, particularmente en ecosistemas acuáticos, por lo que su uso no siempre es recomendado. Métodos más sostenibles, como reducir la vegetación en estanques y lagos donde prosperan los caracoles, también pueden ayudar a controlar las poblaciones de parásitos.
  • Protección Personal: Usar ropa protectora, como trajes de baño de cuerpo completo, al nadar en áreas de alto riesgo puede reducir la exposición de la piel y así disminuir la probabilidad de penetración del parásito. Ducharse inmediatamente después de nadar y secarse completamente también puede ayudar a minimizar el riesgo de infección.
  • Medidas de Salud Pública:  Educar a los nadadores, particularmente en regiones con brotes frecuentes, sobre los factores de riesgo y las medidas preventivas para la picazón del nadador es crucial. Aunque ningún organismo de salud pública requiere el reporte obligatorio de la picazón del nadador, es beneficioso para los individuos reportar posibles brotes a las autoridades sanitarias locales.

 

Conclusión
La dermatitis cercarial, o picazón del nadador, es una condición común causada por parásitos trematodos que pueden afectar tanto ambientes de agua dulce como marinos. Aunque típicamente es autolimitada y se resuelve con tratamiento mínimo, la picazón del nadador puede causar molestias significativas debido a la picazón intensa y la irritación de la piel que produce. La educación en salud pública, el manejo ambiental y las medidas de protección personal pueden ayudar a reducir la incidencia de esta condición.

 

Referencias

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